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Durante los días 30 y 31 de octubre y 1° y 2 de noviembre del 2009, tuve la gran oportunidad de tocar con la Orquesta Filarmónica de Costa Rica en el Teatro Nacional acompañando al excelente grupo español El Consorcio. Debo decir que ha sido una de las mejores experiencias musicales en mi vida.
En ocasiones como esta es donde uno realmente valora el ser músico, son oportunidades que muy difícilmente pueda uno disfrutar en otros campos.
Expreso mi agradecimiento al Maestro Marvin Araya director de la Orquesta Filarmónica, por tomarme en cuenta, no solo para dichos conciertos con El Consorcio, sino para otros excelentes conciertos que ha brindado la Orquesta junto a Gaviota, Vía Libre, Abracadabra, Dyango y Braulio.
El profesionalismo es una de las cosas que dominó estos conciertos con El Consorcio; comenzando por la organización de los ensayos 2 meses antes de las presentaciones. Siempre todo puntual y ensayando de una forma tal, que todo iba saliendo de acuerdo a lo planeado.
Ni qué decir de los impresionantes arreglos orquestales de excelentes músicos, como lo son Bernardo Quesada, Paul Rubinstein y Fidel Gamboa. Unos arreglos que, como digo yo "a uno se le paran los pelos cuando los escucha!".
Viene la parte profesional de El Consorcio. Son muchos los aspectos positvos a recalcar acerca de este grupo de españoles; pero me gustaría destacar en primer lugar la humildad de todos ellos. Es increíble que un grupo de personas con un historial musical tan impresionante, de años de carrera, de premios, de codearse a nivel mundial con otros músicos y orquestas, sean personas tan pero tan humildes!, de verdad uno se asombra, se logra entender el por qué han llegado tan lejos. Personas que, aparte talentosas, son gente!. "Estudia, trabaja y sé gente primero, ahí está la salvación", dice Rubén Bládes en una de sus canciones, bueno, El Consorcio lo aplica al 100%. Son gente, son amables, nunca un mal gesto, nunca un 'no' para una fotografía o un autógrafo, nunca un 'no' para alguna sugerencia por parte del Maestro Araya, siempre anuentes a aportar lo mejor de ellos para que el espectáculo salga avante.
El sonidista... creo que el mejor con el que he trabajado en toda mi vida (aunque cabe decir, que los sonidistas con los que he trabajado, siempre han sido buenísimos!). Javier Uranga, sonidista de El Consorcio; desde el primer día en los ensayos llegó a analizar los aspectos técnicos. Se sentó, apuntó en una hoja, sugirió, diseñó y aplicó un plan que para los días de los conciertos funcionó a la perfección.
Las ubicaciones de instrumentos, ubicaciones de micrófonos, una prueba de sonido en la cual, se dedicó por lo menos 30 minutos con cada uno y con cada sección, todo con el fin de que, primero que todo, los músicos estuvieran a gusto con su mezcla de monitoreo (usamos audífonos) y luego, dedicarse a la mezcla y sonido de sala; que por cierto, fue excelente también. Todo bien mezclado, todo se escuchaba perfectamente; ningún instrumento "tapaba" a otro, las cuerdas, las maderas, los vientos, la batería, la percusión, el piano, las guitarras, el bajo, en fin, todo sonaba bien y sin estar por encima del nivel de las voces. Todo esto logrado, con un equipo de impresionante tecnología traído desde España y manejado a la perfección por Javier y su asistente.
Destaco también el profesionalismo y empeño de la empresa costarricense RSTV, liderada por Elías y Virgilio, quienes siempre han hecho un excelente trabajo y quienes tienen por supuesto, el mejor equipo de sonido de Centroamérica... y un poquito más diría yo! Como una nota curiosa, los técnicos de El Consorcio, estaban impresionados ya que, ni durante la prueba ni las presentaciones, falló un solo cable!, de hecho, no falló nada a nivel técnico; eso los dejó impresionados!
Ni qué decir de las presentaciones en sí... fuera de este mundo. Las canciones de Mocedades ahora interpretadas por El Consorcio, nos llevaron a recordar épocas lindísimas de nuestra infancia y juventud; y como dije antes, interpretadas por las voces originales y con unos arreglos impresionantes, realmente daba gusto estar ahí.
Todos y cada uno de los músicos de la Orquesta Filarmónica merecen un aplauso de verdad. Todos son talentosos(as), puntuales, dedicados(as) y siempre velando porque sus interpretaciones estén al nivel del espectáculo que se presenta.
Nada de esto sucedería, sin una dirección como la del Maestro Marvin Araya; quien se dedica a todo!, desde ir al aeropuerto, hasta velar porque la parte técnica esté siempre al 100%, puntualidad en los ensayos, puntualidad en las presentaciones y por supuesto, la dirección musical... nada sonaría así de bien sino fuera por el nivel musical del Maestro.
Agradezco también a Juan Carlos, asistente de Marvin Araya, quien siempre está dispuesto a servir, ayudar y organizar todas estas "loqueras" como dice el Maestro Araya en las que se mete la Orquesta Filarmónica.
Gracias a todas las personas que asistieron a los conciertos, de los cuales por cierto, saldrá un disco compacto en las próximas semanas.
Estén atentos a los eventos de la Orquesta Filarmónica, pueden estar seguros que siempre encontrarán un espectáculo de calidad.

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